pasan los años
los mares se estiran
se hacen cortos los dias
largos los viajes
la multitud se oye
del otro lado
el clamor de risas
la algarabía ajena
se esparcen
un sol en la arena
cenas sin comida
ojos que escapan
a la cámara
se pierden
en la inmemoria
de cuatro paredes
y yo como testigo
único.
sábado, 7 de enero de 2012
domingo, 18 de diciembre de 2011
Perdiéndolo todo
Qué soledad tan ciega barniza mi tarde
de dorados filos que atraviesan
las entrañas
y las echan en pedazos -uno tras uno-
a las fauces de los años ya desaparecidos.
Qué desmesura!
la imagen gigante se persigna
y ambiciosa,
roba y devora como ave de carroña
mi grito.
La cruel paralela
que me mantiene inmovilizada
al otro lado de la vida
se va sin decir adiós
y sin cuerpo ni alma
quedo atada,
y sigo perdiéndolo todo.
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